Sol Pérez relató el dramático momento que atravesó con su hijo Marco apenas cuatro días después de haber dado a luz. La abogada y panelista lo contó al aire del programa Sería Increíble, en Olga, donde habló sin filtros de los miedos y aprendizajes de la maternidad reciente.
En un primer tramo, Sol describió cómo es la convivencia con su primer hijo y destacó que el bebé duerme bien, aunque tiene un gran apetito. “Quiere comer todo el tiempo, todo le gusta”, contó entre risas. También se refirió a la lactancia y la definió como “un universo”, remarcando la importancia del acompañamiento profesional en esos primeros días.
Sin embargo, el relato tomó un giro angustiante cuando recordó una situación que la marcó profundamente. Según explicó, Marco estuvo casi una hora tomando pecho y, ya dormido, un resto de leche quedó en la pezonera. En ese momento, el bebé reaccionó de forma inesperada y comenzó a ahogarse.
“Lo doy vuelta, no reaccionaba, empezaba a ponerse rojo”, relató con la voz quebrada. Desesperada, intentó estimularlo mientras el miedo crecía segundo a segundo. En ese contexto, destacó el rol clave de Andrea, la persona que trabaja en su casa, quien actuó rápidamente: lo giró, le dio palmadas en la espalda y, al no ver respuesta, decidió soplarle suavemente en la cara. Recién ahí el bebé reaccionó.
Aun así, Sol confesó que no logró calmarse. “Agarré como estaba y me fui a llorar a la calle para que alguien le haga RCP”, contó. Fue nuevamente Andrea quien la tranquilizó y le aseguró que Marco ya estaba bien.
Minutos después, Sol llamó a su marido, Guido Mazzoni, y pidió asistencia médica. El pediatra revisó al bebé y confirmó que no había riesgo. “Está todo bien, con leche no se va a ahogar”, le aseguró el profesional.
El testimonio dejó al descubierto la vulnerabilidad de los primeros días de maternidad y la carga emocional que atraviesan muchas madres primerizas, incluso cuando todo termina bien.
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