Matilda Blanco compartió una dolorosa experiencia personal relacionada con una intervención estética que terminó provocándole serios problemas de salud y secuelas permanentes. La asesora de imagen relató el calvario que atravesó tras una presunta mala praxis y aprovechó para advertir sobre los riesgos de someterse a procedimientos quirúrgicos sin la información adecuada.
Durante su participación en el programa Ángel Responde, emitido por Bondi Live, Blanco recordó que todo comenzó en 2018, cuando decidió realizarse un recambio de implantes mamarios y sumar una pequeña liposucción en las rodillas y la parte interna de las piernas.
"Era una pequeña lipo en un pedacito de mis piernas que nunca tendría que haber hecho. Es algo de lo que me arrepiento muchísimo", confesó la panelista, quien explicó que la práctica ya no era habitual ni recomendada por muchos especialistas.
Lejos de obtener el resultado esperado, la intervención derivó en complicaciones que afectaron su sistema linfático. Según contó, sufrió inflamaciones prolongadas y debió incorporar tratamientos permanentes para controlar las secuelas.
Una batalla judicial sin resultados
El impacto físico y emocional de la situación llevó a Blanco a iniciar acciones legales contra la profesional que la operó. Sin embargo, aseguró que no logró obtener una reparación.
"Lo denuncié y fuimos a una mediación. Hice peritajes, pasó de todo, pero la mala praxis es muy difícil de comprobar", explicó.
La asesora sostuvo que las compañías aseguradoras y las dificultades probatorias terminaron frustrando su reclamo, una situación que, según señaló, suele repetirse en numerosos casos similares.
Una hernia y una segunda operación
La panelista ya había hablado públicamente sobre este tema en 2024 durante una emisión de LAM. En aquella oportunidad reveló que una dermolipectomía realizada por una reconocida cirujana plástica también le ocasionó graves complicaciones.
"Me hizo una dermolipectomía, pero no me cerró la pared abdominal y se me hizo una hernia", recordó. A raíz de ese problema, debió convivir durante meses con fuertes dolores, usar una faja y finalmente someterse a una nueva cirugía para corregir la lesión.
Blanco también aseguró que durante esa intervención le realizaron una liposucción en las rodillas que no había solicitado y que ese procedimiento habría afectado su sistema linfático de manera irreversible. "Quedé con un problema en el sistema linfático para toda la vida", afirmó.
Pese a las dificultades que enfrentó, sostuvo que nunca pudo demostrar judicialmente la responsabilidad médica. Según contó, la aseguradora de la profesional le ofreció una compensación económica que consideró insuficiente para cubrir los gastos derivados de la segunda operación. "Es una situación que me reangustia porque la pasé muy mal. Tremendamente mal", expresó.
Con su testimonio, Matilda Blanco buscó generar conciencia sobre la importancia de informarse adecuadamente antes de someterse a una cirugía estética y priorizar siempre la salud por encima de cualquier exigencia o tendencia vinculada a la imagen personal.








