Este miércoles, el Boletín Oficial de la Provincia confirmó el cierre de una etapa clave para el Instituto Provincial de Salud de Salta (IPS). Mediante el Decreto Nº 142, el Gobierno de Salta dispuso el cese de la intervención administrativa que regía sobre la obra social más importante de la provincia, marcando el inicio de una nueva gestión bajo parámetros de normalidad institucional.
La medida, que entró en vigencia este 11 de marzo, pone fin a un proceso que se inició en 2025 (bajo el Decreto Nº 108) y que buscaba sanear las cuentas y el funcionamiento del organismo. Según los considerandos del documento oficial, el Ejecutivo provincial entiende que las causas que motivaron la intervención ya fueron superadas.
Balance de la intervención: auditorías y ahorro
Durante el periodo de normalización, el IPS atravesó una fuerte reestructuración interna. El informe oficial destaca que se implementaron controles estrictos sobre los prestadores y una revisión profunda de los contratos vigentes.
Entre los logros mencionados por la gestión saliente se encuentran:
- Investigación de irregularidades: Se llevaron a cabo procesos administrativos para detectar anomalías en la facturación.
- Reducción de costos: Hubo una optimización del gasto en diversas prestaciones sin afectar el servicio al afiliado.
- Modernización digital: Se consolidó el uso de la credencial digital, la consulta médica virtual y sistemas de autorizaciones online (especialmente en odontología), agilizando la atención de los empleados públicos.
Quiénes integran el nuevo directorio
Con la finalización de la intervención, la conducción del IPS vuelve a regirse por la Ley Nº 7127, conformándose un directorio que tendrá el desafío de mantener el equilibrio financiero y mejorar la cobertura.
Las nuevas autoridades designadas son:
- Presidente: Dr. Martín Rafael Raúl Baccaro.
- Director Ejecutivo: Cr. Emilio Carlos Martín Savoy Uriburu.
- Director: Dr. Mariano Cristian Vittar.
Con este movimiento, la Provincia busca consolidar un modelo de gestión basado en la eficiencia administrativa y la actualización de convenios de alta complejidad, garantizando la estabilidad de la obra social que nuclea a la mayor parte de los trabajadores estatales salteños.











