La plaza Güemes, frente a la Legislatura provincial, se transformó este martes en el escenario de un reclamo que nace desde lo más profundo del Valle de Lerma. Vecinos y familiares de Tomás, el nene de apenas 5 años que falleció recientemente a causa de una imprudencia al volante en La Merced, llegaron hasta la Capital salteña para exigir que la justicia actúe con celeridad y firmeza.
La movilización, que partió desde la localidad de origen de la familia, se caracterizó por un clima de respeto y congoja, aunque con el ruido firme de las palmas y el despliegue de banderas que llevaban el nombre del pequeño. El objetivo fue claro: hacer visible un dolor que ya desbordó las fronteras del pueblo.
"El pueblo nos acompaña"
Pablo Arias, padre de Tomás, encabezó la marcha y se mostró conmovido por el respaldo recibido. Pese a la magnitud de la tragedia, la familia cumplió con lo anunciado y llevó adelante una manifestación pacífica, buscando el diálogo con las autoridades y la visibilización del caso en los medios de comunicación.
"Queremos que nos escuchen", expresó Arias en diálogo con la prensa, visiblemente afectado por el duelo. "La gente del pueblo nos está acompañando", añadió, resaltando que la indignación por el siniestro vial que le costó la vida a su hijo es compartida por toda la comunidad de La Merced.
Un pedido que llega a las autoridades
La elección de manifestarse frente al Palacio Legislativo no fue casual. Los manifestantes buscan que el pedido de justicia por Tomás no se diluya en los tiempos burocráticos y que los responsables de la tragedia asuman las consecuencias de sus actos.
Mientras el proceso judicial avanza, las imágenes de la movilización —capturadas por medios locales como Portal del Valle— muestran una comunidad unida bajo una sola consigna: Justicia por Tomás. El caso reavivó el debate sobre la seguridad vial y la responsabilidad de quienes se sientan frente a un volante en las rutas y calles de la provincia.











