La Cámara de Diputados vive este miércoles una jornada extensa y cargada de tensión política por el tratamiento del Presupuesto 2026, con un debate que se encamina a extenderse hasta pasada la medianoche. El oficialismo de La Libertad Avanza logró el quórum y puso en marcha la discusión del dictamen de mayoría, con el respaldo del PRO y la UCR, en un recinto atravesado por cruces duros con el peronismo y la izquierda.
Desde el inicio del debate, el Presupuesto quedó en el centro de una disputa no solo económica sino también política. El oficialismo consiguió imponer su postura para que la votación sea capítulo por capítulo y no artículo por artículo, una decisión que generó fuertes cuestionamientos de la oposición, que acusa al Gobierno de intentar acelerar el trámite para evitar un análisis más profundo de los recortes incluidos en el proyecto.

Durante la sesión se escucharon discursos encendidos de todos los bloques. Desde Unión por la Patria y la izquierda se advirtió que el proyecto consolida un ajuste en áreas sensibles como educación, salud, discapacidad y ciencia, mientras que desde el oficialismo defendieron el equilibrio fiscal y aseguraron que se trata de un presupuesto “realista” y necesario para sostener la estabilidad macroeconómica. La UBA, en paralelo, denunció que sus hospitales universitarios recibirían en 2026 un 30% menos de fondos, lo que sumó presión al debate.
Además del Presupuesto 2026, la Cámara baja trata otras iniciativas clave para el Gobierno, como el proyecto de Inocencia Fiscal —orientado a incentivar el uso de los llamados “dólares del colchón”— y el marco legal que castiga el desequilibrio fiscal. Afuera del Congreso, mientras tanto, se registraron momentos de tensión entre manifestantes y fuerzas de seguridad, en la antesala de una movilización convocada por la CGT.

Con un clima cada vez más caldeado y un extenso listado de oradores, el oficialismo confía en obtener la media sanción del Presupuesto en la madrugada del jueves, para girarlo rápidamente al Senado antes de fin de año. La votación final, que se espera ajustada, marcará un punto clave para el Gobierno en su primer gran test legislativo de cierre de 2025.








