La investigación por el vuelo privado en el que Manuel Adorni regresó desde Punta del Este a Buenos Aires sumó un nuevo capítulo que complica el relato oficial. Este jueves, el piloto y broker aeronáutico Agustín Issin Hansen declaró durante casi cuatro horas en los tribunales de Comodoro Py, aportó documentación clave y dejó una versión que contradice directamente al Jefe de Gabinete.
Issin aseguró ante la Justicia que tanto la reserva como el pago del vuelo fueron realizados por Marcelo Grandio, periodista y amigo de Adorni, y no por el funcionario, quien viene sosteniendo públicamente que el viaje fue afrontado con dinero propio. La declaración no solo ratifica lo que el piloto ya había insinuado en los días previos, sino que además suma pruebas que ahora quedaron incorporadas al expediente.
El eje del caso gira en torno al regreso de Adorni, su esposa y sus hijos desde Punta del Este al aeropuerto de San Fernando a bordo de un avión privado. La polémica se desató cuando comenzaron a aparecer facturas, registros y videos que mostraban inconsistencias entre lo declarado públicamente y la documentación existente.
Pero ese no es el único documento relevante. En la causa también figura una factura de la empresa Alpha Centauri, que habría operado el vuelo, por un paquete de 10 viajes adquirido por Issin por 42.250 dólares. De acuerdo con su testimonio, uno de esos vuelos fue el utilizado por Adorni y luego vendido a Grandio, quien habría asumido el costo.
Este punto es clave porque deja al descubierto una contradicción central: ni el vuelo de ida ni el de vuelta figuran facturados a nombre del vocero presidencial. A pesar de esto, Adorni insistió en distintas intervenciones públicas que el viaje fue pagado con recursos personales y evitó dar explicaciones detalladas sobre la operatoria. Incluso llegó a afirmar que no tenía obligación de justificar una “transacción privada”, lo que alimentó aún más las dudas.
Además de la documentación, otro elemento que generó impacto fue la difusión de un video en el que se ve a Adorni junto a su familia y a Grandio abordando un avión privado. La existencia de ese registro visual reforzó la dimensión pública del caso y aceleró la intervención judicial.
En paralelo, la causa avanzó con medidas concretas. En las últimas horas, efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria realizaron un allanamiento en las oficinas de Alpha Centauri, ubicadas en el aeropuerto de San Fernando. La empresa, a su vez, informó a la Justicia que el vuelo de ida tuvo un costo de 4830 dólares y que fue facturado a Imhouse, la productora vinculada a Grandio.
Mientras tanto, el Gobierno intenta cerrar filas en defensa de Adorni, aunque el caso ya generó ruido interno y se instaló con fuerza en la agenda pública. La pregunta que sigue sin respuesta es simple pero determinante: si el funcionario asegura haber pagado el viaje, por qué no existe ninguna factura a su nombre que lo respalde.








