“En estos términos debemos seguir con las restricciones”. Con esa frase el presidente Alberto Fernández confirmó que continuarán las medidas para intentar reducir la circulación de personas ante el avance de la segunda ola de coronavirus.
El mandatario descartó volver a la fase 1 en el AMBA y el interior del país. “No, la gente no lo resiste”, sostuvo el jefe de Estado. Sin embargo le pidió a gobernadores y municipios que refuercen los controles para reducir la cantidad de personas en la calle.
En este sentido, al ser consultado sobre el posible cambio de postura de Horacio Rodríguez Larreta, que estaría pensando en endurecer las restricciones en la Ciudad, Fernández respondió: “Lamento el tiempo que han perdido porque definitivamente soy respetuoso y lo último que hubiera querido era restringir la circulación pero no hay otro modo de resolver este problema, vengo de Europa, en París desde las 19 no encontré un bar para comprar un café”.
Y le tiró un palo al jefe del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires: “Me criticaron, me llevaron a la Corte y le hicieron decir a la Corte que lo que ellos querían...¿Y quién tenía razón?”.
Por primera vez en mucho tiempo, el gobierno porteño aseguró que evalúa una medida drástica para frenar el nivel de contagios. Esa decisión podría incluir el cierre de colegios, una bandera sanitaria y política de la gestión de Rodríguez Larreta.
“Yo siempre le pregunto a Horacio, si en el colegio no hay contagios, si en los bares no hay contagios y si en los cines no hay contagios, ¿dónde se contagia la gente?”, recordó.
Y continuó: “Esta mayor cantidad de casos es el resultado de decir que la vida siga como si no pasara nada. Está pasando en la Argentina un problema muy serio, que es la pandemia, un virus que nos mata y nos contagia”.
El próximo viernes 21 de mayo vence el decreto con las restricciones vigentes y el Presidente convocará a gobernadores para evaluar la situación y las medidas que se tomarán de acá en más.
Pese a que las cifras de contagios a nivel nacional, las autoridades sanitarias del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y los infectólogos coinciden en afirmar que la Argentina ya superó el pico de la segunda ola, casi todo el país continúa en rojo en los principales indicadores utilizados por el Gobierno nacional para evaluar el riesgo sanitario. Y hay cinco provincias en alerta máxima: San Luis, Neuquén, Río Negro, La Pampa, San Juan y Formosa.
En los encuentros que Alberto Fernández mantiene junto a sus principales funcionarios, el COFESA (Consejo Federal de Salud) y el comité de expertos para evaluar la situación epidemiológica y definir las restricciones, los dos principales indicadores sanitarios que tienen en cuenta son la tasa de incidencia y el factor de reproducción R0.
El primero mide la cantidad de casos nuevos cada 100 mil habitantes en los últimos 14 días. El límite fijado por la Casa Rosada es de 150. Todas las provincias del país, con la excepción de Misiones, superan esa cifra. La jurisdicción con la tasa de incidencia más elevada es San Luis: 1386, casi 10 veces más alto que el valor permitido, según el registro que lleva adelante la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). Lo sigue la Ciudad de Buenos Aires, con 1171; y La Pampa, con 1126.
El R0 estima la velocidad con que el virus puede propagarse en una población. Se obtiene a través de la división entre la cantidad de casos acumulados en los últimos 14 días y el mismo valor de los 14 días anteriores. La alarma se enciende si el número es mayor que 1,2, porque expresa que el aumento de casos es superior al 20% entre quincenas: el más alto del país lo exhibe Neuquén (1,91). Detrás aparecen La Pampa (1,39), San Juan (1,38), Río Negro (1,35), y en las últimas 24 horas se sumó Formosa (1,35).
El escenario epidemiológico, provincia por provincia
San Luis registró en la última semana dos récords de muertes (10) por el virus y este viernes sumó la cifra más alta de contagios de los últimos siete días: 629. Tras acusar hace dos semanas la cifra más alta de contagios (1156), allí persiste una meseta elevada que día a día hace crecer la ocupación de unidades de terapia intensiva.
Neuquén, una de las provincias más golpeadas por el virus desde el inicio de la pandemia, sumó este viernes 608 nuevos contagios: un día antes había reportado 509. Allí la ocupación UTI subió al 96,5% y la amenaza de un colapso sanitario sigue latente.
La Pampa acumuló este viernes 421 casos, muy por encima de los registros de principios de la semana (248). Allí también preocupan los altos niveles de positividad: el 22% de los testeos realizados en la última jornada dieron positivo.
Río Negro reportó en las últimas 24 horas la cifra más alta de casos desde el 21 de enero: 387. En toda la provincia quedan apenas 16 camas críticas sin ocupar. Y en Bariloche, donde las UTI están a tope desde hace 10 días, los contagios no ceden: este viernes acumuló 128 y se mantuvo al frente del registro provincial.
En San Juan persiste una meseta alta en torno a los 300 casos diarios y la ocupación de camas UTI viene en alza: en la última semana aumentó un 10%.
Números alarmantes en Formosa
Formosa encarna una situación impensada hasta hace pocos meses, cuando la gestión del gobernador Gildo Insfrán se jactaba de lucir los mejores indicadores epidemiológicos del país, en contraposición con las denuncias por maltrato y hacinamiento en los centros de aislamiento para casos positivos y sospechosos de COVID-19.
“Lossiete muertos nos duelen muchísimo, porque a los siete yo los conozco con nombre y apellido”, señaló Jorge González, ministro de Gobierno local, el 22 de enero. Se refería a la totalidad de víctimas fatales de la provincia desde el inicio de la pandemia. Sin embargo, siete muertos fue lo acumuló Formosa solo el último martes. Ese día también registró la cifra más alta de contagios: 711. A principios de la semana, Insfrán ordenó el regreso a fase 1, aunque por el momento no logra contener la curva.
Tras la decisión de la Corte Suprema, que respaldó a la Ciudad en el conflicto con el Gobierno por las clases presenciales, el presidente Alberto Fernández aseguró ayer que seguirá cuidando la salud de los argentinos, "por más que escriban muchas hojas en sentencias", en tanto que cuestionó "la decrepitud" del derecho.
"Estamos en un tiempo muy difícil, donde la pandemia no nos da respiro, y donde yo voy a seguir cuidando la salud de los argentinos y las argentinas por más que escriban muchas hojas en sentencias", indicó el primer mandatario en el lanzamiento del plan Juana Manso de entrega de notebooks a estudiantes del colegio secundario. Durante el acto Fernández se definió como "un hombre que ama y reivindica el Estado de derecho", pero remarcó que se siente "muy apenado" por lo que a su criterio ocurre en la Justicia.
"Como hace más de 30 años que enseño derecho en la Ciudad de Buenos Aires, no saben lo que me apena ver la decrepitud del derecho convertido en sentencias. Deberemos luchar contra eso y estar más unidos que nunca para cuidarnos todos y todas", sostuvo el jefe de Estado. Y en clara referencia al fallo de la Corte, apuntó: "Es un tiempo donde hay virus que el ojo humano no ve y ataca la salud, la vida y la economía de los pueblos. Ese es el verdadero problema que tenemos. Lo que hacemos, lo hacemos para cuidar la salud de nuestra gente, contra eso dicten las sentencias que quieran".
Respuesta oficial
El Gobierno nacional emitió ayer un comunicado con 20 puntos en el que le contesta a la Corte Suprema por su fallo a favor de la Ciudad de Buenos Aires. "El Poder Judicial no cuenta con los instrumentos necesarios para evaluar la idoneidad de los indicadores sanitarios y epidemiológicos y, por lo tanto, las medidas aptas para contener los contagios", alertaron en el comunicado. El Ejecutivo consideró que "la sentencia de la Corte Suprema de Justicia no resolvió un caso particular y concreto, sino que realiza consideraciones indicativas, toda vez que ya no se encuentra vigente el DNU cuestionado". Por consiguiente, señalan desde el Gobierno que "actualmente se encuentra vigente el DNU 287/2021, que ha adoptado parámetros epidemiológicos y sanitarios específicos" y que "en esta última clasificación se incluye a la Ciudad de Buenos Aires y a los partidos de la provincia de Buenos Aires que conforman el aglomerado del AMBA".
En un momento de gran debilidad política dentro de la coalición gobernante y con un ministro de Economía jaqueado por el cristinismo y La Cámpora, el presidente Alberto Fernández se reunirá el jueves por segunda vez desde que asumió con el Papa Francisco. Aunque el encuentro se enmarca en una gira europea para conseguir apoyo por la renegociación de la deuda con el FMI y el Club de Paris, la audiencia con el pontífice parece tener más que ver con el propósito de obtener un espaldarazo político que lo refuerce primordialmente dentro del propio oficialismo.
Hay varios indicios de que la reunión con el Papa persigue principalmente ese objetivo. Por lo pronto, el Gobierno deja trascender que tendrá una gran relevancia. Sus voceros aclaran que no será en la residencia de Santa Marta -como se pensó inicialmente- porque el día de la cita es feriado en El Vaticano, sino en el Palacio Apostólico para significar que tendrá más relevancia. Y que Francisco saludará al final a la comitiva presidencial. O sea, que será en los hechos una visita de carácter oficial y no privada como suelen ser las que se efectúan dónde vive el pontífice.
Pero eso puede leerse de otra manera: según el protocolo vaticano de las visitas oficiales, la reunión del Papa con reyes, presidentes y jefes de gobierno son más breves. Entre 20 minutos y media hora. A diferencia de las que se realizan en Santa Marta, que suelen llegar a una hora o más. Por otra parte, una cosa es un encuentro más formal y otra, otro más intimista. De todas formas, la Casa Rosada se entusiasma con la anhelada “bendición papal” y, en la línea de destacar el encuentro, invitó a una decena de periodistas a ser de la partida en la gira.
Otro indicio de que el gobierno va en busca el respaldo político papal es que Francisco ya dio claras señales de apoyar una actitud comprensiva del FMI y las principales naciones que lo integran. En febrero de 2019 El Vaticano había organizado un coloquio sobre finanzas y solidaridad en el que “coincidieron” la titular del Fondo, Kristalina Giorgieva, y Martín Guzmán. Al término, el pontífice recordó las palabras de Juan Pablo II en el sentido de que no se puede someter a los pueblos a enormes sacrificios con tal de pagar las deudas.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, con la directora del FMI, Kristalina Georgieva, la semana pasada en Washington. (Foto: Ministerio de Economía)
Hace apenas un par de semanas, Francisco recibió en El Vaticano a Guzmán en el marco de un periplo de este por varios países europeos, precisamente para sumar apoyos a la estrategia negociadora argentina. La cara de felicidad del ministro al salir del encuentro fue la mejor muestra de que había logrado lo que se propone. Además, fue recibido en la Pontificia Academia de Ciencias Sociales por su presidente, el economista Stefano Zamagni, en otro gesto de apoyo que se completó con una visita a la Capilla Sixtina.
En síntesis, el apoyo de Roma ya está. Pero este debe leerse, dicen en la Santa Sede, como un deseo de contribuir a aliviar la situación económica del país y, por tanto, de los argentinos, en especial de los que menos tienen. “La deuda no la paga ni Alberto, ni Cristina, ni Macri, sino el pueblo”, señalan. Otra cosa bien distinta es que ello se interprete como una muestra de gran sintonía con el presidente después de que, contra viento y marea y en medio de la pandemia, impulsara la legalización del aborto.
El ministro de Economía, Martín Guzmán, en la audiencia que le concedió el papa Francisco en el Vaticano. (Foto: Ministerio de Economía)
El empeño puesto por Fernández en la aprobación legislativa de la interrupción voluntaria del embarazo en plena crisis sanitaria y económica -con una pobreza creciente- causó gran malestar en Francisco, máxime luego de que el presidente le había pedido ayuda para la renegociación de la deuda. Así como que la Casa Rosada dejara trascender que el Papa era partidario de que “se votara el proyecto de una buena vez y se diera vuelta la página”. Y que presionara a senadores para votar a favor.
Por eso, fuentes inmejorables dicen que El Vaticano -por los discretos canales diplomáticos- trató de convencer al Gobierno para que hiciera desistir al presidente del pedido de audiencia. Es que nunca un Papa niega una audiencia a un presidente, menos de la décima nación con más católicos del mundo. Y de su propio país. No obstante, habrá que ver si -con sus sutiles modos- la Santa Sede deja el claro tras el encuentro que el vinculo del Papa con Fernández no atraviesa su mejor momento.
Un incendio de grandes proporciones, se desató en la empresa de colectivos El Decano, en la capital de Santiago del Estero, pasadas las 22 de este lunes.
El playón de la empresa El Decano, está ubicado en avenida Libertad al 3000, frente a la rotonda Nuestra Señora del Carmen.
Los Bomberos de la Provincia, junto a personal de la Comisaria Décima, trabajan en el lugar con el objetivo de controlar la situación, pero aun batallan contra las columnas de fuego.
Por esa situación, piden colaboración a Recursos Hídricos, para redoblar esfuerzos. Según las primeras pericias, el fuego habría sido provocado de manera intencional.