El juicio por el femicidio en El Tipal sumó una jornada cargada de tensión, cruces y fuertes contradicciones entre peritos, tras una extensa audiencia que se extendió por más de 12 horas. La discusión se centró en la autopsia de Mercedes Kvedaras y abrió un nuevo escenario de incertidumbre en torno a la mecánica de su muerte.
En el debate por el femicidio en El Tipal, uno de los momentos más críticos se produjo cuando el médico de la defensa, Daniel Dip, se retractó de una de las conclusiones firmadas en el informe original. En la autopsia, realizada junto a otros profesionales, se había establecido que la causa de muerte fue una asfixia mecánica mixta por estrangulación manual y sofocamiento. Sin embargo, en su declaración, el profesional puso en duda esa afirmación y planteó una posible muerte producto de una caída, lo que generó fuertes cuestionamientos por parte de la fiscalía.
Los peritos oficiales, en cambio, sostuvieron de forma coincidente que la muerte no fue inmediata, sino que implicó un proceso de agonía de entre tres y cinco minutos, con signos claros de asfixia y defensa. Además, descartaron de manera categórica la hipótesis de un accidente, al considerar que las lesiones detectadas no son compatibles con una caída en la bañera, como sostiene el imputado José Eduardo “Jota” Figueroa.

Frente a este escenario, el tribunal no descarta la realización de un careo entre los médicos que intervinieron en la autopsia, ante las marcadas contradicciones expuestas. Mientras tanto, el femicidio en El Tipal continúa avanzando con un debate cada vez más complejo, en el que la interpretación de las pruebas médicas será clave para definir la responsabilidad penal del acusado.











