La tensión en la Ruta 51 se podía cortar con un cuchillo. Minutos después de conocerse la noticia que toda la provincia esperaba, familiares de Natalia Marilin Cruz y vecinos de Campo Quijano se agolparon para presenciar el traslado del principal sospechoso. En medio del despliegue, la emoción desbordó a los allegados de la víctima, quienes exigieron que el peso de la ley caiga con todo su rigor sobre el detenido.
Azucena, hermana de Natalia, fue quien recibió el llamado directo de la Fiscalía que terminó con días de angustia e incertidumbre. "Me llamaron para decirme 'lo encontramos'. Es un primer paso, pero ahora empieza lo más difícil", relató en diálogo con el periodista local Héctor Chocobar.

Para la familia, la captura en la zona de la Quebrada del Toro es apenas el inicio de un largo proceso. El pedido es unánime: la pena máxima. "Justicia por Natalia y, sobre todo, justicia por sus hijos, que se quedaron sin su mamita por culpa de este asesino", expresó Azucena con una mezcla de dolor y firmeza.
Operativo de traslado y seguridad reforzada
Dada la sensibilidad del caso y el clima de indignación social en el Valle de Lerma, las autoridades decidieron que el sospechoso no sea alojado en ninguna dependencia policial de la zona. Con la presencia del Secretario de Seguridad y legisladores departamentales en el lugar, se coordinó el traslado inmediato a la Alcaidía General de Salta.
El objetivo de este movimiento es doble: garantizar la integridad del detenido para que pueda declarar ante la Justicia y evitar posibles incidentes en las comisarías de Quijano, donde la movilización popular fue masiva durante toda la jornada.

El rol de la comunidad y los medios
Durante la vigilia en la ruta, la familia de Natalia no quiso dejar pasar la oportunidad de agradecer el apoyo recibido. Azucena destacó que la visibilidad del caso fue clave para que la búsqueda no cesara en la zona montañosa.
"Cuando pasan estas cosas hay que gritar justicia. Los medios tienen el derecho y la obligación de hacerlo extenso para que nadie se olvide de Natalia", manifestó.
Ahora, la mirada está puesta en el Ministerio Público Fiscal. La etapa de rastrillajes terminó, pero comienza la batalla legal. Como bien cerró la hermana de la víctima: "Recién cuando la Justicia determine los años de condena, podremos decir que mi hermana descansa en paz".











