La localidad de La Merced no sale de su asombro tras el rastrero ataque sufrido por el Hogar de Día Municipal "Angelina Beltres de Di Pauli". Delincuentes ingresaron al establecimiento tras violentar los accesos y provocaron un desastre material que afecta directamente la alimentación y contención de más de 80 adultos mayores.
El personal de la institución se encontró con un panorama desolador al iniciar la jornada: oficinas revueltas, puertas forzadas y el faltante de elementos indispensables para el funcionamiento diario. Sin embargo, lo más bizarro ocurrió durante la inspección del lugar, cuando la encargada halló a uno de los presuntos delincuentes durmiendo plácidamente en una de las camas del sector de enfermería.
Un botín que duele: se llevaron los ahorros de los abuelos
Más allá del equipamiento sustraído, el golpe más duro fue el robo de 120.000 pesos en efectivo. Este dinero no pertenecía a ninguna partida oficial, sino que había sido recaudado por los propios abuelos a través de un evento benéfico reciente para mejorar sus condiciones de estadía.
Entre los elementos faltantes denunciados se encuentran:
- Maquinaria de cocina: Una batidora semi-industrial y utensilios clave (coladores, juegos de cubiertos completos).
- Provisiones: Varios kilos de queso, fideos y alimentos secos.
- Insumos varios: Productos de limpieza y útiles escolares que se utilizaban en los talleres recreativos.
El impacto del robo no fue solo material. Debido a la falta de herramientas y al tiempo que demandaron los peritajes de la Policía de Salta, el hogar tuvo que reducir el servicio de comida. Durante la jornada, solo se pudo garantizar un plato principal y postre, alterando la dieta habitual de los asistentes que dependen de este espacio para su nutrición diaria.
Un detenido y una investigación abierta
Tras el hallazgo del sujeto que se quedó dormido en la escena del crimen, personal policial procedió a su inmediata detención. Según fuentes del medio Valle de Lerma Hoy, se investiga la participación de otros cómplices que habrían ayudado a retirar los objetos más pesados del lugar.
Desde el municipio ya se radicó la denuncia correspondiente y se busca avanzar con medidas de seguridad más estrictas para proteger este espacio que cumple una función social crítica en la comunidad.











