La situación epidemiológica en Salta sumó un nuevo capítulo de preocupación. Según el último reporte de la Dirección General de Coordinación Epidemiológica, la provincia registró un marcado ascenso en los cuadros de fiebre Chikungunya, alcanzando un total de 322 casos confirmados y otros 19 que permanecen en estudio como probables.
Lo que más encendió las alarmas en el Grand Bourg es la velocidad del brote: en apenas siete días, los contagios saltaron de 225 a 322, lo que representa un incremento del 43% en la incidencia de la enfermedad.

El mapa del brote: el norte, el epicentro
La distribución geográfica del virus muestra una concentración absoluta en los departamentos fronterizos. San Martín es la zona más golpeada con 238 positivos, donde la localidad de Salvador Mazza concentra la gran mayoría de los pacientes (211).
Le siguen en orden de impacto:
- Orán: 55 casos (con foco en Aguas Blancas y San Ramón de la Nueva Orán).
- Anta: 19 casos.
- Capital: 6 casos.
- Cerrillos: 2 casos.
- Rosario de Lerma y Rosario de la Frontera: 1 caso cada uno.
El factor "turismo" y la dispersión del virus
Para los especialistas, este pico no es casual. El director de Epidemiología de la provincia, Francisco García Campos, explicó que el aumento de las cifras tiene una relación directa con el comportamiento social de las últimas semanas.
De acuerdo al funcionario, el movimiento de personas durante el feriado largo facilitó que el virus se traslade desde zonas con circulación activa hacia otros puntos del mapa salteño. "El flujo de gente y el posterior regreso a sus hogares es lo que termina dispersando el virus", detalló García Campos, aunque llevó tranquilidad al confirmar que, por el momento, todos los pacientes evolucionan bien y no se registran internaciones de gravedad.
Operativos binacionales y bloqueos sanitarios
Ante este escenario, el Ministerio de Salud Pública reforzó la vigilancia en las fronteras. En un trabajo conjunto con las autoridades de Bolivia, se realizan operativos en los pasos Salvador Mazza-Yacuiba y Aguas Blancas-Bermejo, donde se aplica el control focal con biolarvicidas y la búsqueda activa de cuadros febriles.
En el departamento de Anta, se intensificaron las tareas de descacharrado y la capacitación de personal médico en localidades como Joaquín V. González y Las Lajitas, buscando frenar el avance del mosquito Aedes aegypti mediante el uso de insecticidas biológicos.
Desde Salud recuerdan que la clave es la eliminación de criaderos (recipientes que acumulen agua) y el uso constante de repelente. Ante la aparición de fiebre alta, dolor intenso en las articulaciones, náuseas o erupciones, la recomendación es clara: no automedicarse y acudir de inmediato al centro de salud más cercano.











