La polémica por el casamiento realizado en la Quebrada de las Conchas sumó un nuevo capítulo: las imágenes difundidas en las últimas horas confirmaron la intervención en una zona protegida, con una estructura montada que incluyó luces, DJ, mobiliario y pista de baile.
El evento se llevó a cabo en el paraje La Punilla, sobre la Ruta Nacional 68, en un área que forma parte de una reserva natural protegida por la Ley Provincial 6806, lo que implica estrictas regulaciones para su uso y conservación.

Las fotografías viralizadas muestran una puesta en escena de gran magnitud, con ambientación completa, equipos de sonido, iluminación artificial y presencia masiva de personas, lo que encendió las alarmas por el impacto ambiental que podría haber generado.
Especialistas advierten que este tipo de eventos pueden afectar seriamente el ecosistema del lugar, ya que el ruido, la intervención del suelo y la circulación de personas alteran la fauna y flora, además de acelerar procesos de erosión en las formaciones rocosas características de la zona.

En este contexto, la Municipalidad de Cafayate confirmó que presentó una denuncia formal al considerar que el casamiento se habría realizado sin los permisos correspondientes ni los estudios ambientales exigidos por la normativa vigente.
El caso generó un fuerte debate público sobre los límites del uso de espacios naturales protegidos y la responsabilidad de quienes organizan este tipo de eventos en entornos de alto valor ambiental.











