Actualmente, la expresidenta permanece internada en el nosocomio porteño, donde se encuentra estable, bajo tratamiento con suero y en etapa de recuperación. Ninci informó además que la paciente aguarda la visita de su hijo, Máximo Kirchner, ajustándose a los horarios permitidos por la institución, que se extienden de 11:00 a 20:00 horas. Una vez que reciba el alta y regrese a su domicilio, la Justicia deberá proceder a la inmediata recolocación del dispositivo.
El uso de esta tobillera ha sido el centro de una intensa batalla legal desde que la condena de la exmandataria en la Causa Vialidad quedó firme en junio de 2025. Tras la confirmación de la sentencia a seis años de prisión por administración fraudulenta, el Tribunal Oral Federal 2 dispuso que el arresto domiciliario —que cumple en su departamento de la calle San José, en Constitución— fuera acompañado obligatoriamente por un dispositivo de vigilancia electrónica, tal como lo establece la Ley 24.660.
A lo largo de los últimos meses, su defensa, liderada por Carlos Beraldi, presentó múltiples recursos para impugnar el uso del aparato. Los abogados calificaron la medida como "innecesaria, burda y estigmatizante", argumentando que no existe riesgo de fuga dado que la exmandataria cuenta con custodia oficial permanente y es una figura de reconocimiento público masivo. Asimismo, se reportaron quejas por las incomodidades físicas que el dispositivo le ocasionaba, mencionando dificultades para realizar baños de inmersión o para vestir determinadas prendas, como pantalones ajustados o medias de seda.
Sin embargo, apenas unos días antes de esta internación de urgencia, el pasado 18 de diciembre de 2025, la Corte Suprema de Justicia ratificó por unanimidad que Cristina Kirchner debe seguir utilizando la tobillera. El máximo tribunal rechazó el último recurso de queja de la defensa, considerando que el monitoreo electrónico es una "exigencia normativa" vigente para asegurar el control judicial sobre la restricción ambulatoria. Con este fallo, la situación legal del dispositivo quedó firme, por lo que su retiro actual se considera únicamente una interrupción médica transitoria.








